La fibra de cáñamo se obtiene de la planta del Cannabis. Es una de las más largas y resistentes de todo el reino vegetal y aunque antiguamente los tejidos de cáñamo tenían la reputación de ser ásperos y abrasivos, hoy en día está comprobado que es una fibra extraordinariamente versátil y que puede ser tan resistente como una soga o tan suave como la seda.

Entre sus propiedades naturales destacan:

- Gran resistencia térmica y absorción y dispersión de la humedad.
- Favorece la regulación de la temperatura corporal, resultando un tejido fresco en verano y caliente en invierno.
-Tiene un efecto natural anti-rayos UVA (evitan entre el 30 y el 90% de incidencia de UVA en la piel)
- Presenta propiedades antibacterianas, antifúngicas y antiestáticas.
- Las prendas de vestir de cáñamo se vuelven más suaves cada vez que se lavan, no encogen con agua caliente ni se decoloran con el sol y, además son retardantes del fuego (al resto de los tejidos se les suele añadir productos químicos repelentes del fuego).

Desde el punto de vista medioambiental, el cáñamo es una fibra con una huella ecológica muy reducida:

- Es una planta que necesita poca agua para su producción.
- Se puede cultivar en terrenos poco fértiles.
- Las plantas son resistentes a las plagas de forma natural evitando la utilización de pesticidas.
- Su crecimiento es rápido y evita el uso de herbicidas para las malas hierbas competidoras.
- Se regenera en meses muy fácilmente; alcanza la madurez en un periodo de 80 a 120 días.
- El cultivo del cáñamo, si se realiza correctamente, no degrada la tierra, sino al contrario, mantiene o mejora la calidad del suelo, ya que afloja el suelo compactado con sus profundas raíces.

Todas estas propiedades hacen del cáñamo una planta ideal para preservar el medio ambiente y la convierten en una opción natural, duradera y de mucha calidad para la elaboración de prendas de vestir.